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Análisis: The Legend of Zelda: Link’s Awakening DX

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En el análisis que nos ocupa vamos a hablar de The Legend of Zelda: Link’s Awakening DX, el remake para Game Boy Color de The Legend of Zelda: Link’s Awakening, que vio la luz anteriormente en la Game Boy original.

Esta entrega es prácticamente idéntica a la original, pues las novedades se limitan a los gráficos a todo color, a una nueva mazmorra en la que hay que solucionar puzles relacionados con el color y a la posibilidad de que un fotógrafo nos saque fotos para posteriormente imprimirlas con el Game Boy Printer, por lo que a efectos prácticos, este análisis sirve tanto para la versión DX como para la original.

Si os interesa este juego, podéis comprarlo en cualquier momento en la eShop de 3DS por 6€.

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Historia

El argumento comienza con Link navegando por el mar en plena tormenta, cuando de repente, un rayo destruye su barco y le hace naufragar y acaba en la misteriosa Isla Koholint, donde una joven llamada Marin (curiosamente idéntica a Zelda) lo encuentra inconsciente en medio de la playa y decide llevarlo a su casa hasta que se recupere.

Cuando Link despierta, Tarin, el padre de Marin (sospechosamente parecido a Mario, por cierto), le entrega su escudo y le dice que otros de sus objetos han quedado en la playa donde Marin lo encontró, tras lo cual se desplaza hasta la playa y allí encuentra su espada, quien será su mejor aliada a lo largo de todo el juego.

Mientras recogía su espada, aparece un extraño búho que le comunica que la única posibilidad de salir con éxito de la Isla Koholint radica en despertar de su largo letargo al Pez Viento, una especie de deidad que se encuentra dormido dentro de un huevo de enorme tamaño situado en la montaña más alta de la isla. Para despertarlo, Link deberá de recuperar los 8 instrumentos sagrados y tocar una canción en frente del huevo. Y es aquí donde comenzará nuestra aventura, pues cada instrumento está escondido en una mazmorra repleta de peligros y enemigos deseosos de acabar con nuestra existencia.

La historia puede parecer sencilla a simple vista, que en parte lo es, pero guarda más complejidad de la aparente, cosa que lógicamente, no podemos desvelar en este análisis. Destacar también que se sale un poco de la tónica general de la saga, pues la trama no se desarrolla en Hyrule, no aparecen Zelda y Ganon y tampoco tenemos que rescatar a nadie ni salvar el mundo.

Eso sí, no esperéis textos en español, pues llegó a España íntegramente en inglés, aunque es un inglés muy sencillo y los textos no son abundantes, por lo cual no influye negativamente en la experiencia de aquellos que no tengan conocimientos del idioma de Shakespeare.

Jugabilidad

La aventura se basa en la recolección de los 8 instrumentos, los cuales están encerrados cada uno en una mazmorra distinta, y como no podía ser de otra forma, cada una de ellas está repleta de enemigos y puzles que resolver.

La dificultad es, por lo general, superior a la de otras entregas más recientes, con algunos puzles que pueden llegar a hacer que nos estrujemos bien el coco para solventarlos eficazmente. Muchas veces los puzles que nos encontremos no los podremos solucionar hasta que no tengamos un objeto concreto u ocurra algo en el juego. Esto hace que tengamos que volver a zonas ya visitadas con tal de descubrir todos los secretos que encierra el juego.

Un aspecto peculiar es que algunas zonas de las mazmorras dejan su perspectiva habitual para ofrecer un desplazamiento de scroll lateral con una experiencia de juego más cercana a lo que puede ser una entrega de la saga Super Mario, incluso con algunos enemigos tomados de ésta, como los goomba o las plantas piraña. De hecho, en algunos niveles incluso podemos bucear en el agua, incluso tendremos que vérnoslas bajo el agua con un “jefe” de una mazmorra.

Y ya que antes hemos mencionado los secretos, en Zelda: Link’s Awakening existen las llamadas caracolas secretas, las cuales se encuentras esparcidas y ocultas en los lugares más inesperados de la Isla Koholint, lo que hace que el factor exploración cobre más importancia si cabe. Si conseguimos todas las caracolas secretas obtendremos a cambio un objeto tremendamente útil para nuestra aventura, aunque como podréis imaginaros, no será nada fácil conseguirlo.

Pese a que se trata de un juego lineal en cuanto a concepto, también podemos cumplir diversas misiones secundarias fuera de las mazmorras, desde la anteriormente mencionada mazmorra de los colores a una cadena de intercambio de objetos con la que podremos conseguir un fantástico premio si la completamos.

El juego promedia una duración aproximada de 15 a 20 horas, una cifra bastante buena teniendo en cuenta los precedentes de la saga y a qué consola pertenece esta entrega. En el caso de querer completar todas las misiones extra, podríamos añadir de 2 a 5 horas más a la duración final.

En cuanto a los controles, con start abrimos la pantalla del menú y con select abrimos el mapa. Para usar los objetos (espada, escudo, arco etc…) tenemos disponibles los botones A y B, siendo un control bastante preciso, aunque limitado a solo dos botones, lo que hace que en según qué mazmorras tengamos que estar pulsando constantemente el botón start para cambiar de objetos.

Gráficos y banda sonora

Gráficamente es un juego de sobresaliente (siempre hablando de aquella época), con escenarios coloridos y muy bien conseguidos. Podemos afirmar sin duda alguna que con la inclusión del color los gráficos de Link’s Awakening ganaron y mucho.

En cuanto a Link, personajes y enemigos se refiere, los diseños son realmente buenos (aunque algo repetitivos en el caso de los enemigos), así como las animaciones, que aun teniendo en cuenta las limitaciones de Game Boy, son de bastante calidad, algo más notorio si cabe en los jefes finales de las mazmorras.

Tarin Zelda DX

La banda sonora solamente se puede describir con una palabra: fantástica. El maestro Koji Kondo realizó un trabajo soberbio en esta entrega, con temas que ambientan perfectamente cualquier situación del juego, algo que hay que saber valorar teniendo en cuenta lo limitado del sistema de audio de GBC.

Uno de los mejores temas de esta entrega es el de “Tal Tal Heights”, que ya da buena muestra de la gran calidad de su BSO:

 

Conclusión:

Uno de los mejores juegos de la historia de las consolas portátiles. Muy divertido, retante, con una gran BSO y una duración más que decente. Pasarán años y años hasta que podamos volver a ver otra joya de este calibre. Si no lo has jugado, sinceramente, no sé a qué esperas. Totalmente imperdible.

Lo mejor:

-Divertido y retante a partes iguales, con puzles que nos ponen a prueba constantemente.

-Banda sonora de gran calidad y apartado gráfico no menos bueno.

-Duración más que decente para un juego de su tipo.

-Numerosas referencias a otros juegos de Nintendo.

-Disponible en la eShop de 3DS.

Lo peor:

-Textos en inglés.

NOTA FINAL: 9,6

 

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