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9 lecciones que otros escritorios pueden aprender de KDE

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logo de KDE plano

Podríamos decir sin miedo a equivocarnos que KDE es el escritorio más potente y configurable de Linux, y prácticamente de cualquier otro sistema operativo existente, convirtiéndolo en el entorno de escritorio preferido de miles y miles de personas en todo el mundo.

Razones para ello hay muchas, y en Datamation nos cuentan cuales son las 9 lecciones que otros escritorios pueden aprender de KDE para ofrecer una mejor experiencia de usuario, artículo con el que estoy completamente de acuerdo. A continuación voy a detallar cuales son estos 9 puntos, partiendo de la base de dicho artículo pero siempre desde mi propio punto de vista.

1. Una política para manejar los cambios

Con la salida al mercado de las primeras versiones de KDE 4 y también de GNOME 3, incluso de Unity, no fueron pocos los usuarios descontentos con la gran transformación que habían sufrido dichos escritorios desde versiones anteriores.

Por ello, los desarrolladores de KDE han optado por introducir nuevas características de forma escalonada y solo cuando estas han sido probadas lo suficiente, de forma que se eviten problemas de estabilidad y rendimiento como los que sufrieron las primeras versiones de KDE 4.

2. Énfasis en la capacidad de configuración

Una de las mayores quejas de los usuarios con el primer lanzamiento de KDE 4 fue la pérdida de la capacidad de configuración que en la versión 3 atesoraba dicho escritorio. Los desarrolladores de KDE escucharon estas quejas y fueron introduciendo lentamente todas estas opciones de configuración tan añoradas hasta convertir su escritorio en lo que es hoy, uno de los escritorios más personalizables y potentes que existen.

3. Widgets funcionales y efectos de escritorio

Hoy en día, la mayoría de escritorios no suelen hacer uso de widgets y si lo hacen, estos suelen ser bastante limitados. Lo mismo se podría decir de los efectos de escritorio, que por lo general, suelen ser bastante básicos e incluso imposibles de personalizar.

En KDE ocurre justo lo contrario, pues posee cerca de 90 widgets y 48 efectos de escritorio, muchos de ellos tremendamente prácticos y totalmente configurables. No obstante, la mayor parte vienen desactivados de forma predeterminada para que sea el propio usuario el que elija cuales quiere utilizar, algo de agradecer para los usuarios que no quieran o necesiten de ninguno de ellos.

4. Fomentar el “desorden”

GNOME, Unity y otros escritorios limitan el “desorden”, por ejemplo, limitando los iconos al escritorio y los applets al panel. La realidad es que este tipo de desorden también es la mayor fuente de personalización, por lo que KDE en vez de limitarlo o eliminarlo, lo que hace es fomentarlo, de forma que los usuarios puedan personalizar y organizar su escritorio hasta el extremo.

Con KDE puedes tener un escritorio totalmente simple y básico o el más complejo del mundo, la decisión es tuya.

5. Revisión constante

KDE está en constante revisión, con muchas de sus últimas actualizaciones centradas en pulir al máximo su funcionamiento, en lugar de añadir nuevas características. Esto lo convierte en un escritorio plenamente estable y funcional que con el paso del tiempo va mejorando todavía más su desempeño.

6. Escritorio modular

KDE es un software totalmente modular, pues la mayoría de componentes importantes están diseñados en forma de módulo de lo que vendría a ser el paquete completo de KDE (KDE SC).

Esta modularidad permite desarrollar otros módulos sin necesidad de afectar al resto de escritorio. El ejemplo lo tenemos con el escritorio KDE Plasma y Plasma Netbook, dos escritorios que pueden ser activados y configurados a placer sin que afecten negativamente al otro.

7. No desarrollar enfocado a la “gama alta”

KDE incluye varios efectos de escritorio que requieren aceleración 3D, sin embargo, ni el propio escritorio ni otros muchos la requieren.

Y es que KDE está desarrollando con el objetivo en mente de intentar llegar al máximo número de usuarios posible, algo que no sería posible si como otros escritorios, hiciera obligatorio el uso de aceleración 3D o bien necesitara de elevados recursos para su funcionamiento.

Precisamente esta es una táctica utilizada por los sistemas operativos comerciales, que habitualmente requieren de mayores recursos para funcionar plenamente en sus nuevas versiones, lo que impulsa el consumismo para no “quedarse atrás”.

El ejemplo lo tenemos con Microsoft Windows, pues la mayoría de empresas que hacen uso de Windows XP se verán obligadas a comprar nuevos equipos cuando finalice su soporte, debido a que los actuales serían incapaces de ejecutar una versión superior con soltura. Como complemento a este punto, os remito a un artículo en el que hablamos sobre la idoneidad de Ubuntu como alternativa a Windows XP.

8. Las viejas características pueden permanecer como opciones

De vez en cuando, KDE reemplaza viejas características con otras más nuevas, algo que lógicamente, podría no agradar a todos los usuarios. Sin embargo, estas viejas características se mantienen como opciones que pueden ser activadas en todo momento, siendo elección del usuario el activarlas o seguir con las nuevas características.

Esto es algo de lo que Microsoft parece haber aprendido en cierto modo con Windows 8 y Windows 8.1, pues el primero de ellos eliminó radicalmente algo tan tradicional hasta entonces como el botón de inicio (aunque existen programas para devolverlo), algo que no fue bien recibido por los usuarios y que “obligó” a Microsoft a volver a introducir el botón de inicio en Windows 8.1, aunque su funcionamiento no sea el mismo que en las anteriores versiones del sistema. De hecho, para Windows 8.1 Update 1 se facilitará un poco más el usar el sistema como se venía haciendo en los últimos años.

9. Reformar, no revolucionar

Esto es algo de lo que GNOME puede dar fe, pues el revolucionar por completo un escritorio cuyos usuarios han venido usando durante años, no suele dar buen resultado. En este caso también podríamos incluir en menor medida a Microsoft y Windows 8, con la nueva interfaz Modern UI.

KDE, por su parte, desde el lanzamiento de la versión 4 ha optado por ir reformando poco a poco algunas áreas de su escritorio, sin realizar cambios bruscos y siempre teniendo en mente el mantenerse dentro de la base lógica de lo que es y debe de ser su escritorio.

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  • Manuel Isaias Peña Pujols

    Muy acertado en todos los puntos.

    En resumen: flexibilidad e innovación, eso buscamos los que usamos KDE.

    Utilicé Gnome, Unity, Xfce y Cinnamon; y aunque cinnamon es bastante configurable, aun le falta aprender 2 ó 3 cositas sobre “capacidad de configuración”.